Yvonne Serrano: una historia de supervivencia

Cuando Yvonne Serrano supo que tenía cáncer de útero, la enfermedad ya se había extendido a sus ovarios y a los ganglios linfáticos cercanos. Estaba en estadio 3C de cáncer uterino y de ovario, avanzando hacia la etapa 4.

Serrano había pasado meses lidiando con síntomas y buscando respuestas antes de recibir su diagnóstico en febrero de 2019. Afectada por un sangrado menstrual casi constante, un flujo extremadamente abundante y coágulos del tamaño de una pelota de golf, sabía desde el octubre anterior que algo no estaba bien. Había perdido peso sin proponérselo y se sentía agotada todo el tiempo.

“No tenía apetito, orinaba con frecuencia y tenía dolor y entumecimiento en un lado del cuerpo”, comentó Serrano, quien trabaja en la unidad de pediatría del campus Robert B. Green de University Health. “Después del trabajo, me acurrucaba en posición fetal porque el dolor era muy fuerte”.

Serrano acudió a su médico de cuidado primario en busca de ayuda. Le diagnosticaron diabetes, pero eso no explicaba sus síntomas. Durante los siguientes cuatro meses, se sometió a análisis de sangre, dos pruebas de Papanicolaou, dos ecografías transvaginales y tres biopsias; todos los resultados fueron inconclusos. Su médico le indicó que el siguiente paso era un procedimiento de dilatación y legrado (D&C) para extraer tejido del útero y analizarlo.

Fue derivada a otro médico para realizar el D&C y, poco después, recibió el diagnóstico de cáncer. Unos días más tarde tuvo una cita con la Dra. Georgia McCann, oncóloga ginecológica de University Health.

“Es un día que nunca olvidaré”, dijo Serrano. “La Dra. McCann fue firme pero compasiva y me dijo que probablemente lo mejor era realizar una histerectomía radical con ooforectomía porque el cáncer podría haberse propagado”. Este tipo de cirugía por cáncer uterino y de ovario implica la extirpación del útero, el cuello uterino, ambos ovarios, ambas trompas de Falopio y parte del tejido cercano para aumentar la probabilidad de eliminar todo el cáncer.

“Me preguntó si planeaba tener hijos. Le dije que sí, pero que prefería estar presente para mi familia”, señaló Serrano, quien tiene dos hijos adoptivos.

Aceptó someterse a la cirugía. Ya era febrero y había perdido 42 libras desde octubre cuando acudió por primera vez a su médico de cuidado primario.

Cirugía por cáncer de útero y ovario

Bajo el cuidado de la Dra. Georgia McCann, Serrano recibió cuatro ciclos de quimioterapia antes de la cirugía para reducir los tumores y evitar que el cáncer continuara propagándose. Se estimaba que la histerectomía radical con ooforectomía duraría aproximadamente cuatro horas y media, pero en su caso se prolongó más de ocho horas.

“La Dra. McCann revisó mis ganglios linfáticos fibra por fibra para extraer la mayor cantidad posible de cáncer”, comentó Serrano. Tres semanas después de la cirugía, realizada en julio, recibió tres ciclos adicionales de quimioterapia para tratar cualquier resto de enfermedad.

La Dra. McCann explicó que Serrano tuvo la fortuna de responder muy bien a la quimioterapia antes de la cirugía, lo que permitió realizar un procedimiento robótico mínimamente invasivo llamado laparoscopia. Las incisiones fueron pequeñas, su recuperación fue rápida y el riesgo de complicaciones fue menor. Permaneció solo una noche en University Hospital.

Según la Dra. McCann, la experiencia quirúrgica de Serrano es más bien la excepción que la regla en pacientes con cáncer de ovario. En muchos casos, el cáncer de ovario no presenta síntomas en etapas tempranas, lo que permite que la enfermedad se propague antes de ser detectada. El cáncer uterino, como el que tenía Serrano, suele manifestar síntomas en etapas más tempranas, lo que lleva a una evaluación médica más oportuna. En su caso, los síntomas permitieron que los médicos diagnosticaran la enfermedad antes de que se extendiera a órganos fuera de la región pélvica.

Cuando el cáncer de ovario está muy extendido, la cirugía es más compleja. Muchas mujeres deben someterse a una laparotomía exploratoria, en la que el cirujano realiza una incisión grande en la parte inferior del abdomen. Durante esta cirugía invasiva, el médico —generalmente un ginecólogo oncólogo — puede visualizar la extensión del cáncer y extirpar tumores u otros tejidos cancerosos. La paciente puede permanecer hasta cinco días hospitalizada y la recuperación completa puede tardar hasta seis semanas.

Debido a que la cirugía de Serrano fue menos invasiva, experimentó muy poco dolor y pudo ponerse de pie al día siguiente.

“El objetivo es que las pacientes retomen sus actividades normales lo antes posible”, señaló la Dra. McCann. “No recomendamos reposo en cama y definitivamente queremos que se levanten el primer día después de la cirugía. Pueden subir escaleras, pero no deben levantar nada que pese más de 10 libras y deben evitar actividades extenuantes durante aproximadamente una semana. Generalmente indicamos no conducir durante dos semanas”.

La Dra. McCann añadió que las mujeres pueden retomar su dieta habitual, según la tolerancia, poco después de la cirugía. También deben beber abundante agua durante el proceso de recuperación.

La Vida Después de la Cirugía

Serrano’s last round of chemo followed up with Dr. McCann

Tras su última ronda de quimioterapia en agosto, Serrano acudió a una cita de seguimiento con la Dra. Georgia McCann en septiembre para hablar sobre los siguientes pasos. Fue entonces cuando recibió la buena noticia: estaba libre de cáncer.

“Me dijo que la tomografía salió normal y que todo estaba bien”, recordó Serrano. “No había nada más que hacer; no necesitaba tratamiento de mantenimiento. Mi mamá y mi hijo menor estaban conmigo. Nos tomó un tiempo asimilarlo”.

Serrano ha permanecido libre de cáncer durante un año. Continúa con citas de seguimiento cada pocos meses, pero ya no recibe tratamiento activo.

Aunque ese día de septiembre fue motivo de alegría, Serrano aún enfrenta algunos efectos persistentes de la cirugía y la quimioterapia. Un efecto secundario común de los medicamentos usados para tratar los cánceres ginecológicos es la neuropatía periférica: dolores en manos y pies que pueden llegar a ser incapacitantes. Muchas mujeres tienen dificultad para sostener una taza de café, amarrarse los zapatos o abotonarse la ropa.

Además, después de una histerectomía radical con ooforectomía, las mujeres comienzan a experimentar síntomas de menopausia: sofocos, irritabilidad, depresión y fatiga. Estos síntomas pueden mejorar con el tiempo, pero generalmente no desaparecen por completo. La Dra. McCann señaló que los antidepresivos en dosis bajas suelen ser la primera línea de tratamiento para controlar estos síntomas, aunque en algunos casos puede considerarse la terapia hormonal.

Serrano aún presenta neuropatía, pero no con la intensidad de antes. Hay días más difíciles que otros. También experimenta lo que se conoce como cerebro de quimio: a veces olvida lo que estaba diciendo o tiene dificultad para expresar sus ideas. Puede entrar a una habitación y olvidar por completo a qué iba, y comenta que ahora tartamudea con frecuencia. Algunos días le duelen los huesos —“a veces se siente como artritis al máximo”— y otros días se siente completamente bien.

“La verdadera lucha es intentar volver a sentirse normal”, dijo Serrano. “Durante la quimio solo estás luchando y no piensas. Después, las emociones te alcanzan. Ha sido una montaña rusa emocional, pero aprendes a valorar todo lo que llega a tu vida de una manera muy distinta a como lo hacías antes”.

Para manejar sus emociones, Serrano se unió a Purple Heals Gynecologic Cancer Group, creado por la Dra. McCann para apoyar a mujeres en su lucha contra el cáncer. Las integrantes también participan cada septiembre en la caminata/carrera anual Together in Teal organizada por National Ovarian Cancer Coalition.

Serrano afirma que el grupo Purple Heals cambió su vida —“es un vínculo diferente”— y aún asiste a las reuniones para apoyar a otras mujeres. No todas las historias de cáncer tienen un final tan favorable como la suya. Desea acompañar a quienes enfrentan enojo o amargura durante el proceso.

“Yvonne siempre ha sido positiva, optimista y alegre”, señaló la Dra. McCann. “Es importante contar con un buen sistema de apoyo y acercarse a personas que hayan pasado por un tratamiento similar para evitar sentirse sola. Yvonne es afortunada porque tiene una familia que la respalda. Pero, aunque la familia ame profundamente a estas pacientes, no siempre puede comprender exactamente lo que están viviendo. Es valioso contar con personas que realmente entiendan e Yvonne comparte esa actitud positiva”.

Serrano comentó que, durante los siete meses que estuvo bajo el cuidado de University Health, la Dra. McCann se convirtió no solo en su médica, sino también en su amiga.

“Se preocupa por ti de corazón; eres más que una paciente para ella”, dijo Serrano, quien elogió a todos los médicos, enfermeros y personal que la atendieron. “Conocí a personas maravillosas, atentas y compasivas desde Women’s Clinic hasta el Departamento de Radiología y Infusion Clinic, donde trabajan algunas de las enfermeras más increíbles, que supervisan tus necesidades y manejan cada aspecto del cuidado relacionado con tu diagnóstico”.

El Consejo de una Sobreviviente

Serrano comparte algunas palabras de aliento para las mujeres que enfrentan un diagnóstico de cáncer uterino, de ovario, cervical u otro tipo de cáncer ginecológico. Insta a todas las mujeres a confiar en su intuición y a buscar una segunda opinión si no se sienten satisfechas con las respuestas iniciales.

También ofrece ánimo a quienes apenas comienzan su lucha contra el cáncer:

“Nunca se rindan”, expresó Serrano. “Por más difícil que sea la lucha y el recorrido emocional mientras lo estás viviendo, al final te das cuenta de que eres más fuerte de lo que jamás imaginaste. Cuando vi la luz al final del túnel, era más fuerte que nunca”.

Los médicos de ginecología de University Health se especializan en el diagnóstico y tratamiento de numerosos padecimientos del sistema reproductor femenino, desde el cuidado ginecológico de rutina hasta tratamientos avanzados contra el cáncer.