La temporada de resfriados y gripe de este año, combinada con la pandemia de COVID-19, tiene preocupados a muchos padres que se preparan para enviar a sus hijos de vuelta al colegio.
Pero la lucha contra los virus respiratorios no es una causa perdida.
El Dr. Tyler Curiel, médico científico que estudia la base inmunológica de las enfermedades humanas en University Health, destaca que seguir las directrices de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades para frenar la propagación de los virus respiratorios (distanciamiento físico, uso de tapabocas, buena higiene de manos) ayudará a mantener más saludables a todas las comunidades.
Suponiendo que las personas sigan esas directrices, el Dr. Curiel afirma que también hay medidas que se pueden tomar para reforzar el sistema inmunológico. Aunque solo unos pocos suplementos nutricionales han demostrado científicamente su eficacia para proteger contra las enfermedades, cuidar el cuerpo de otras maneras ayudará a combatir las infecciones y a mantenerse sano. Dormir lo suficiente, llevar una dieta saludable y mantenerse físicamente activo contribuyen a fortalecer la función inmune.
Comer sano para mantenerse sano
Una dieta saludable favorece un cuerpo sano, incluido el sistema inmune. Sin embargo, a veces puede resultar confuso saber qué alimentos comer y cuáles evitar. La Dra. Jan Patterson, médica de medicina integrada especializada en enfermedades infecciosas de University Health, ofrece algunos consejos.
“Siga una dieta basada en plantas en la medida de lo posible”, aconseja la Dra. Patterson, quien añade que las plantas contienen fitonutrientes, que tienen efectos antimicrobianos y antiinflamatorios beneficiosos para la salud humana. “En Texas, la carne de res es muy popular. Disfrute de su filete, pero no se olvide de comer verduras, especialmente verduras verdes, frutas y cereales integrales. Hay personas que pasan todo el día sin comer nada verde. Esos alimentos son buenos para la microbiota, que es una parte muy importante del sistema inmune”.
El pescado azul, como el salmón, y otros alimentos que contienen ácidos grasos omega-3 también son beneficiosos para el cuerpo, según la Dra. Patterson.
Limitar el consumo de alcohol y azúcar refinado es bueno para la salud, pero no se preocupe demasiado si quiere darse un capricho con un poco de vino tinto o chocolate negro, con moderación, por supuesto. Ambos contienen flavonoides y resveratrol, que son antioxidantes que favorecen un sistema inmune fuerte y una buena salud cardiovascular.
Tomar suplementos cuando sea necesario
Con una dieta balanceada, la mayoría de las personas obtienen las vitaminas y minerales que necesitan. Sin embargo, dos suplementos, el zinc y la vitamina A, han sido estudiados científicamente y se ha demostrado claramente que ayudan a reforzar el sistema inmune, según el Dr. Curiel.
“Se pueden comprar sin receta médica; incluso las versiones genéricas baratas funcionan”, dijo el Dr. Curiel, y añadió que él toma un suplemento de zinc de 40 mg una vez a la semana. “Comprar un suplemento ‘potenciador del sistema inmunológico’ para su batido no le hará daño, pero son caros y no son más útiles que el zinc genérico”.
Dijo que no hay una dosis recomendada clara de vitamina A suplementaria, pero que la cantidad que contenga el frasco que compre está bien.
Además de los suplementos dietéticos, la Dra. Patterson dijo que algunas especias y hierbas también pueden tener un efecto positivo en la función inmune.
“Algunas especias tienen potentes efectos antioxidantes y antimicrobianos, y otras también tienen efectos antivirales”, dijo la Dra. Patterson, y enumeró la canela, la cúrcuma, el clavo, el jengibre, el orégano, el tomillo y el perejil como algunos de los condimentos más beneficiosos.
Hacer mucho ejercicio y dormir lo suficiente
La actividad física refuerza el sistema inmune de muchas maneras. En primer lugar, simplemente es bueno para el cuerpo realizar actividad física todos los días.
“Hay pruebas sólidas de que el ejercicio puede mejorar el sistema inmune y reducir el riesgo de infecciones y cáncer, especialmente el cáncer de mama”, afirma el Dr. Curiel, quien recomienda seguir las recomendaciones de los CDC y los consejos de su médico primario sobre la cantidad de ejercicio que necesita.
La actividad física regular también nos ayuda a mantener un peso saludable. La obesidad, junto con la diabetes y la hipertensión arterial, contribuyen al deterioro de la función inmune. Si necesita perder peso, hacer ejercicio con más regularidad y elegir alimentos saludables le ayudará a alcanzar su objetivo, además de reforzar su sistema inmune.
“Salga al aire libre si puede”, sugiere la Dra. Patterson. “Ver el sol y el verdor que nos rodea es beneficioso para nuestro estado de ánimo y el sistema inmune”.
Hacer suficiente ejercicio también puede favorecer un mejor sueño, lo que también es bueno para el sistema inmune. La Dra. Patterson señala que los datos muestran que las personas que duermen poco tienen más infecciones que las que duermen lo suficiente, que para la mayoría de las personas es unas ocho horas.
Darle un descanso a su cerebro, incluso cuando está despierto
El estrés puede interferir en el sistema inmune al aumentar nuestro nivel de cortisol, una hormona esteroide que el cuerpo produce de forma natural. Aunque es una hormona útil en situaciones de lucha o huida, por ejemplo, los efectos a largo plazo de los niveles elevados de cortisol debido al estrés crónico son perjudiciales para la salud. Además, el estrés puede dificultar el sueño.
Hábitos sencillos, como el ejercicio, pueden ayudarle a aliviar el estrés. La Dra. Patterson también recomienda la meditación como una práctica mente-cuerpo que ayuda a reducir la ansiedad y favorece un sistema inmune saludable. Ya sea mediante imágenes guiadas, la oración, la atención plena, la meditación o cualquier otra práctica, estas actividades ayudan a calmar y centrar la mente.
“Los datos muestran que este tipo de prácticas nos ayudan a combatir las infecciones y a reforzar nuestro sistema inmune”, afirma la Dra. Patterson.
Centrarse en lo que puede controlar
Con tantos gérmenes flotando en el aire este otoño, si todos colaboramos tomando medidas para prevenir enfermedades, ayudaremos a mantener la salud de las comunidades. Ahora es más importante que nunca practicar una buena higiene: lavarse las manos con frecuencia y usar desinfectante de manos. El uso de cubiertas faciales y tapabocas también protegerá a las comunidades de la propagación de virus respiratorios, ya sea el resfriado, la gripe o el COVID-19.
“El uso universal de tapabocas es la norma básica este año y es nuestra garantía para reabrir de forma segura”, afirmó la Dra. Patterson. “Nos ayudará con el regreso de los niños a la escuela. Ayuda a mantener la seguridad de la comunidad, de nuestros hijos y de los profesores”.
Y no olvide programar su vacuna anual contra la gripe. Aunque la vacuna contra la gripe nunca es perfecta, sigue siendo mejor que no vacunarse, afirmó la Dra. Patterson.
No existe una fórmula mágica para reforzar el sistema inmune, pero centrarse en las cosas que se pueden controlar, como el sueño, la dieta, el ejercicio y una buena higiene, contribuirá en gran medida a mantener su salud y la de su familia este otoño.