Una de cada ocho mujeres en este país será diagnosticada con cáncer de mama a lo largo de su vida. En las mujeres estadounidenses, es el segundo tipo de cáncer más común después de los cánceres de piel.
Aunque este año el cáncer de mama provocará la muerte de más de 43,000 mujeres en los Estados Unidos, la tasa de supervivencia entre las mujeres mayores está aumentando. Los expertos médicos consideran que una mayor conciencia sobre la importancia de realizarse exámenes regulares de detección mamaria, junto con mejores tratamientos, ha contribuido a una reducción en los diagnósticos en etapas avanzadas. Los cambios en el estilo de vida también están ayudando.
En esta entrevista en video, la Dra. Pamela Otto, jefa de radiología en el centro de imágenes de cáncer de mama de University Health, identifica las medidas que las mujeres pueden tomar para reducir su riesgo de desarrollar cáncer de mama.
Las mamografías oportunas son fundamentales para la prevención y el tratamiento. ¿Cuándo deben realizarse las mujeres las pruebas de detección?
Existen diversas recomendaciones. Algunas indican comenzar a los 50 años y realizar el examen cada dos años. Otras sugieren iniciar a los 45 años, hacerlo cada dos años hasta los 50 y, posteriormente, realizarlo anualmente.
En Breast Imaging Center, se recomienda comenzar a los 40 años con estudios anuales y continuar cada año mientras usted pueda recibir tratamiento, en caso de detectar la enfermedad. Si presenta otro padecimiento que impida recibir tratamiento, entonces ya no sería necesario continuar con las pruebas de detección. Esa es nuestra recomendación.
Lo más importante es detectarlo en etapas tempranas, antes de que se disemine, para que sea más fácil de curar.
¿Qué hábitos de estilo de vida reducen el riesgo?
Las medidas más importantes para disminuir su riesgo de desarrollar cáncer de mama son:
- Mantener un peso dentro de un rango normal y saludable.
- Hacer ejercicio con regularidad (de tres a cinco veces por semana, lo suficiente para sudar o sentir un poco de falta de aire; no es necesario excederse).
- Vigilar la cantidad de alcohol que consume. Si puede reducirlo a tres bebidas por semana, sería ideal; no consumir alcohol sería aún mejor.
¿Por qué el sobrepeso aumenta el riesgo?
Se considera que esto se debe en parte al aumento de los niveles de estrógeno, ya que el tejido graso del cuerpo secreta estrógenos. Una mayor carga de estrógeno en el organismo se asocia con un incremento en el riesgo de cáncer de mama. Por eso se recomienda mantener un peso saludable.
CDC advierte que las mujeres en la menopausia pueden aumentar su riesgo de cáncer al tomar terapia de reemplazo hormonal. ¿Qué recomienda usted?
La terapia de reemplazo hormonal es bastante común y se usa en mujeres que presentan síntomas del síndrome posmenopáusico. Las sudoraciones nocturnas intensas, el insomnio o la irritabilidad afectan negativamente su calidad de vida. Estas son las pacientes que deberían considerar si necesitan terapia hormonal. Es importante que conversen con su profesional de cuidado médico, generalmente un ginecólogo obstetra, quienes son los que con mayor frecuencia prescriben este tratamiento.
La terapia hormonal debe usarse únicamente durante el tiempo necesario y suspenderse cuando ya no sea requerida. Si decide recibir terapia hormonal, debe realizarse exámenes de detección anuales. La mayoría de los profesionales de cuidado médico no la prescriben si la paciente no se realiza la mamografía
Si usted tiene una mutación genética conocida como BRCA1 o BRCA2, su riesgo es mayor. ¿Cuándo debe solicitar una prueba genética para averiguarlo?
Si presenta la mutación asociada al cáncer de mama, aumenta su riesgo de desarrollar no solo cáncer de mama, sino también cáncer de ovario. La mutación BRCA2 se asocia con un riesgo particularmente mayor de cáncer de ovario. Si usted tiene antecedentes familiares significativos de cáncer de mama —particularmente en familiares de primer grado como madre, hermana o hija— y, sobre todo, si los casos se presentaron a una edad temprana, es recomendable considerar una evaluación genética. Sin embargo, lo más recomendable es acudir a un asesor genético o a su profesional de cuidado médico y conversar detalladamente sobre si necesita o no realizarse las pruebas de detección genética.
Si ha heredado las mutaciones genéticas BRCA1 o BRCA2, ¿cuáles son las mejores opciones de tratamiento?
Si se confirma que usted porta el gen BRCA, lo indicado es intensificar la vigilancia. Asegúrese de realizarse mamografías y resonancias magnéticas anuales. Si no es posible realizar una resonancia magnética, al menos debe hacerse un ultrasonido mamario anual de toda la mama, además de la mamografía. Existen también ciertos medicamentos que pueden ser prescritos por un oncólogo médico para disminuir el riesgo.
Algunas mujeres optan por someterse a mastectomías bilaterales con reconstrucción. Esto reduce considerablemente el riesgo de desarrollar cáncer de mama. Es una medida drástica, pero algunas mujeres la eligen. Hay múltiples opciones disponibles para las mujeres; sin embargo, si usted tiene alto riesgo, lo último que debería hacer es no tomar ninguna medida.