¿No puede dormir bien por la noche? No es el único. Hay varios problemas que pueden contribuir a un mal sueño, pero los ronquidos son uno de los más comunes y evidentes, si no para el que ronca, sí para su pareja.
Los ronquidos pueden ser un síntoma de apnea obstructiva del sueño, una condición en la que las vías respiratorias de la persona que duerme se bloquean temporalmente, lo que le hace jadear en busca de aire varias veces durante la noche. Las vías respiratorias pueden bloquearse por los tejidos del paladar blando o las amígdalas, o a veces por la grasa del cuello.
A menudo, la persona que duerme no es consciente de que se despierta, pero puede sentirse somnolienta o irritable durante el día, o tener dolores de cabeza y problemas de concentración. Un patrón de mal sueño puede contribuir a problemas de salud graves, según Amanda Brosnan, asistente médica de la Clínica del Sueño del campus Robert B. Green de University Health, en el centro de la ciudad. “La apnea del sueño es una telaraña conectada a todos estos otros padecimientos de salud”, afirma Brosnan. “Puede agravar los problemas de memoria, la demencia, los problemas cardíacos, la hipertensión arterial e incluso un nivel de azúcar en sangre mal regulado”.
La falta de sueño, o un sueño de mala calidad e interrumpido, nos priva de un tiempo de descanso crucial en el que se producen todo tipo de procesos de curación en el cuerpo, explica. “Tenemos que ocuparnos de nuestras relaciones, tenemos que ocuparnos de las responsabilidades del hogar. Cuando tiene un problema de sueño, se descubre que este afecta todos los aspectos de su vida", afirmó. "Y también afecta a otros padecimientos de salud, porque su cuerpo no tiene tiempo para recuperarse”.
La apnea del sueño se puede diagnosticar mediante un estudio del sueño en el que unos sensores registran la actividad de las ondas cerebrales, la frecuencia cardíaca y los ritmos respiratorios. Los estudios del sueño de University Health se llevan a cabo en una sección de habitaciones de hotel que el sistema alquila. Los pacientes las encuentran más cómodas que el entorno típico de una clínica.
Los especialistas en sueño pueden entonces determinar si un paciente tiene apnea obstructiva del sueño y cuál podría ser el mejor tratamiento. Las recomendaciones pueden incluir la pérdida de peso, un dispositivo CPAP o, en algunos casos, cirugía. El nombre CPAP corresponde a las siglas en inglés de ""presión positiva continua en las vías respiratorias"". Consiste en usar una mascarilla que sopla aire en la garganta del paciente durante la noche para mantener abiertas las vías respiratorias.
Normalmente se necesita algo de tiempo para acostumbrarse a su uso, pero los pacientes que siguen el tratamiento suelen notar una mejora espectacular en la calidad de su descanso y en sus niveles de energía. “La máquina intimida”, afirma Brosnan, “pero es un tratamiento que cambia la vida”.
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