Una prueba sencilla para detectar problemas cardíacos en bebés

La idea era que una prueba sencilla y no invasiva pudiera detectar problemas cardíacos no diagnosticados en recién nacidos aparentemente sanos antes de que abandonaran el hospital.

La Dra. Alice Gong, neonatóloga del University Hospital y profesora de pediatría en UT Health San Antonio, estuvo al frente de la campaña para que los hospitales de Texas realizaran la prueba, llamada pulsioximetría, que mide el nivel de oxígeno en la sangre. Una ley estatal hizo que la prueba fuera obligatoria para los hospitales que atienden partos.

Un nuevo estudio publicado este mes en la revista American Journal of Perinatology confirmó la utilidad de la prueba. Se analizó un grupo inicial de 11,322 bebés examinados por 13 hospitales, incluido el University Hospital, cuando se estaba poniendo en marcha el programa en Texas.

Once de esos bebés parecían normales, pero la prueba detectó que tenían niveles bajos de oxígeno. Uno de ellos tenía un defecto cardíaco congénito grave y no diagnosticado previamente. Pero la prueba también identificó otros problemas médicos en esos 11 bebés, como convulsiones, distensiones abdominales y problemas cardíacos menos graves.

“La prueba de detección funciona”, afirmó la Dra. Gong, quien junto con sus colegas del Baylor College of Medicine de Houston y el Departamento de Servicios de Salud del Estado de Texas creó el Texas Pulse Oximetry Project, o TxPOP. Trabajaron para desarrollar directrices y materiales educativos para ayudar a los hospitales a realizar la prueba y para que las familias la comprendieran.

El University Hospital y otros grandes hospitales de referencia reciben regularmente traslados de bebés diagnosticados con condiciones cardíacas gracias a la prueba, afirmó la Dra. Gong. Aunque la prueba es ahora obligatoria para los recién nacidos de Texas, la Dra. Gong no sabe si todos los hospitales la están realizando, en particular los hospitales rurales pequeños que no atienden muchos partos.

Las encuestas a los hospitales sobre el cumplimiento de la normativa han tenido bajos índices de respuesta. La prueba requiere un dispositivo diferente al que se usa para los adultos. Los bebés tienen una frecuencia cardíaca más rápida, lo que el dispositivo tiene en cuenta, y requiere sondas en dos puntos de contacto, normalmente una mano y un pie.

El dispositivo para adultos se coloca en un dedo. La Dra. Gong afirma que los bebés que padecen hipoxia grave, o falta de oxígeno en los tejidos, pueden identificarse visualmente por su color azulado. "Lo que detecta son los casos leves" que pueden indicar un defecto cardíaco. "Vale la pena hacerlo".